sábado

Celebramos en Cáceres el Día Internacional del Sol

Desde la Agrupación Astronómica de Cáceres nos unimos a la iniciativa mundial de celebrar el primer día internacional del Sol, sacando nuestros telescopios para que toda persona que lo desee pueda observar el astro rey con total seguridad.
Lejos de ser un disco brillante carente de detalles interesantes, el Sol es un gigante gaseoso en continua evolución en cuya fotosfera (la parte visible de su disco) podemos contemplar las células convectivas que transportan la energía hacia el exterior, fáculas, manchas y protuberancias; más aún este año en el que el máximo de actividad solar nos está dejando grupos de manchas y eyecciones de plasma altamente energéticas.

Nosotros instalaremos nuestros telescopios, equipados con filtros solares que permiten una observación totalmente segura para todo el mundo, en el ferial de Cáceres, al lado del antiguo hangar, entre las 11:30 y las 13:30 del domingo 22 de junio.

Os recomendamos que vengáis provistos de gorras y protección solar para la piel, pues el Sol es muy traicionero cuando estás bajo sus rayos durante un tiempo moderado.

Esperamos vuestra asistencia, y las cámaras de vuestros móviles también :)
Nos vemos el Sun-Day 22.



El brillo del lucero de la tarde

Venus y la Luna sobre la mina Esmeralda. Cáceres
08/10/2013. Venus y la Luna al atardecer
      Seguramente muchos de vosotros os habréis fijado en el enorme brillo que durante este mes de diciembre muestra Venus en el cielo vespertino. Uno de nuestros nuevos amigos de afición me preguntaba por el tema hace unas semanas, y mi respuesta inmediata fue que se debía a su mayor proximidad a la Tierra respecto a fechas anteriores. 

     Si bien es cierto que dicho aumento de brillo está directamente relacionado con la distancia a nosotros, esta explicación resulta un tanto simple, ya que no solo la distancia juega un papel importante en las variaciones de brillo del planeta, por lo que conviene describir con más detalle cómo es esa evolución. 

       El lucero del alba (lucifer), o de la tarde (vesper), se halla a 100 millones de kilómetros del Sol (recordemos que la Tierra está a 150 millones de kilómetros). En el momento de máxima distancia a la Tierra – llamado conjunción superior, cuando el Sol se interpone entre los dos planetas- nos separan 250 millones de kilómetros. En el punto de la mínima distancia Tierra-Venus (conjunción inferior), con Venus entre la Tierra y el Sol, la distancia se reduce a cerca de 50 millones de kilómetros. En la posición intermedia entre ambas conjunciones (elongación oriental y elongación occidental), la distancia es de unos 180 millones de kilómetros. Con estos datos cabría suponer que la mejor época para observar Venus es cuando llega a la conjunción inferior. Sin embargo, en estas fechas Venus está peligrosamente cerca del Sol y además la parte visible de su disco es casi nula ¿Cómo es posible?

      Resulta que Venus presenta fases, igual que la Luna, que varían dependiendo de su posición relativa entre nosotros y el Sol. Así, en la conjunción inferior tenemos a Venus en fase nueva, lo que significa que el Sol incide en la cara del planeta que no podemos ver (mínima distancia a la Tierra y mínima superficie iluminada). En la conjunción superior tenemos a Venus en fase llena, pero muy alejado de nosotros, por tanto, el área observable que refleja la luz del Sol es la máxima, pero el planeta está a la máxima distancia de la Tierra, con lo que su brillo es menor. 

Venus a través del telescopio
     Durante las elongaciones tenemos los cuartos menguante (en la oriental) y creciente (en la
occidental), es decir, que el planeta muestra la mitad de su disco iluminado y la otra mitad oscurecido. Hay un momento en el que distancia y superficie iluminada se combinan para ofrecer el máximo brillo. Ese momento llega cuando el planeta muestra un 45% de su disco visible. Esto se produjo el día 6 de diciembre y, a partir de entonces ha ido disminuyendo de brillo, a la vez que va descendiendo en el cielo para alcanzar su conjunción inferior – el 11 de enero del 2014- y empezar a verse en los cielos matutinos, invirtiendo el proceso.


 Si aprovecháis ahora para observar Venus a simple vista, podréis comprobar que es relativamente fácil encontrarlo entre la claridad del atardecer. Además, si os fijáis bien, el planeta no aparece puntual, sino como una diminuta línea, debido a su avanzada fase menguante. Provistos de unos prismáticos se puedue ver la fase del planeta sin ninguna dificultad. Pero, eso sí, nunca lo intentéis cuando el planeta esté cerca del Sol. 

 Buenos cielos y feliz 2014.

jueves

SIMULADOR INTERACTIVO COMETA ISON

miércoles

EL COMETA DE LAS PRÓXIMAS NAVIDADES



EL COMETA DE LAS PRÓXIMAS NAVIDADES

Imagen del cometa ISON tomada el 08/10/2013
El pasado mes de octubre, muchos medios de comunicación se hicieron eco del descubrimiento de un nuevo cometa: el  2012 S1 (ISON). Seguramente, 2012 S1 no habría despertado el interés de los periodistas si fuese como la mayoría de los cometas que continuamente son descubiertos por astrónomos profesionales y aficionados: difusos y débiles puntos de luz al alcance de telescopios potentes. Pero lo que hace especial a este cometa no es su diámetro (3 kilómetros) o su extraño nombre, como sacado de una película de ciencia ficción, sino lo que se espera que le ocurra dentro de unos meses. Descubierto cerca de la órbita de Saturno (apenas a 1.500 millones de kilómetros del Sol), este cometa presenta un brillo inusualmente alto, por lo que se preveía que  a mediados de octubre ya pudiera observarse a simple vista.

Estos días hay que madrugar bastante para poder observar este cometa con telescopio y  compartiendo el cielo previo al amanecer con otros 3 cometas más, del que destaca el Lovejoy. 

Cometa Lovejoy. 02/11/2013
Si a finales de noviembre del 2013 consigue superar el perihelio (el momento de máximo acercamiento al Sol, que, en su caso, será a menos de 2 millones de kilómetros) sin ser devorado por nuestra estrella, los habitantes del hemisferio norte disfrutaremos durante todo el mes de diciembre de un espectáculo nunca visto: un cometa tan brillante como la Luna llena, arrastrando una inmensa y extraordinaria cola.

¿Qué es lo que provoca este inusual fenómeno, tradicionalmente relacionado con malos augurios para aquellos pueblos que lo contemplan? La respuesta se encuentra en los materiales de los que están formados los cometas.  A diferencia de lo que se pueda pensar, fabricar un cometa no reviste gran complicación; basta con coger 1 kilo de nieve y 1 kilo de arena, mezclarlos bien, darle a la pasta resultante forma de esfera y obtendremos una bola de nieve sucia, es decir, un cometa a pequeña escala. Y es que un cometa, básicamente, no es más que eso, una enorme bola de nieve sucia hecha con el hielo y el polvo primigenios del sistema solar.

Se estima que hay millones de cometas congelados en las regiones exteriores de nuestro Sistema Solar, más allá de la órbita de Neptuno, donde el Sol es apenas un brillante punto de luz lejano. El destino de un cometa queda marcado cuando es empujado hacia el interior del Sistema. Si su órbita se acerca demasiado al Sol o a Júpiter, puede ser atrapado y engullido por ellos; o tal vez consiga continuar su camino convertido en una hilera de pedazos de distinto tamaño, consecuencia de la fragmentación del cometa al verse sometido a tensiones gravitatorias con estos cuerpos. En cambio, si en su perihelio no se aproxima demasiado al Sol, continuará  recorriendo su órbita sin ningún tipo de incidente.

            A medida que un cometa avanza hacia el perihelio, su superficie comienza a calentarse y a desprender partículas de polvo y vapor de agua por la acción del viento solar. De este modo, el cometa se vuelve visible y empiezan a formarse las características dobles colas de los cometas. Los cometas nuevos o de periodos largos (aquellos que nunca o muy pocas veces han pasado cerca del Sol, como es el caso del Hyakutake en 1996, el Hale-Bopp en 1997 o ahora el 2012 S1)  son firmes candidatos al título de ‘cometa espectacular del siglo’ , ya que contienen gran cantidad de agua y polvo, lo que favorece la formación de largas y brillantes colas, a diferencia de los cometas más viejos y de periodos cortos, como el Halley, que ya han agotado la mayor parte de sus reservas de hielo.

Cometa ISON, 31/10/2013
Por tanto, habrá que estar atentos a cómo evoluciona este nuevo cometa para comprobar si realmente responde a las expectativas puestas en él. En caso de ser así, tendremos un sugerente regalo de Navidad, ofrecido por los cielos para todos los habitantes del hemisferio norte.