lunes, 22 de abril de 2013

¿DÓNDE CONSIGO UNA LINTERNA ROJA?

¿Y dónde me hago de una linterna roja? Esta pregunta suele ser común cuando aconsejamos a nuestros amigos que vengan provistos a las salidas de la asociación con este artilugio. El motivo de usar linternas rojas durante las sesiones astronómicas se halla en la necesidad de no ser deslumbrados con haces de luz intensa mientras observamos. El ojo necesita unos 15 minutos para adaptarse a la oscuridad y percibir mejor los detalles de los objetos astronómicos difusos, que no son pocos. La luz roja nos permite ver y leer los planisferios, o las cartas celestes, sin perder demasiada sensibilidad.

Cuando unos faros, una linterna (sobre todo las potentes leds que están tan de moda) o el flash de una cámara se interponen en nuestro campo visual, la pupila se contrae para ajustarse al aumento de luz y, consecuentemente, perdemos esa adaptación óptima para mirar por el telescopio.

Y después de esta cháchara para justificar nuestros encarecidos llamamientos a la iluminación más propia de un night-club (bien mirado, somos un night club, si nos atenemos a  la traducción literal del inglés), pasemos a lo que de verdad nos interesa: la receta de una linterna roja.

Una linterna con este frente y recubrimiento es la más sencilla para nuestra tareaIngredientes:

- 1 linterna (obvio). Yo voy a usar un frontal -podía haber elegido una de mano corriente- con casquillo redondo y goma negra de protección, porque son las más fáciles de adaptar. Precio: 2,50 €, en el chino de turno.
- 1 pliego de celofán rojo. Precio, en papelerías (lo mismo también hay en el chino): 1,00 € aproximadamente.



Herramientas:

- Unas tijeras de manualidades, que tienen la punta redonda y no ponen en riesgo nuestra integridad física. 

 

Procedimiento:

Cuidado con no doblar los leds al sacar el casquillo de plástico

1.º Desmontamos el casquillo que protege las bombillas de la linterna, normalmente va enroscado y no tiene mayor dificultad.











2º Separamos la goma protectora de la pieza de plástico. Suele salir a presión o estar un poco pegada.

Al estilo de una falda de camilla de la abuela
Puedes usar cinta adhesiva para mejorar el resultado

3º  Hacemos varias dobleces al celofán  (cuantas más capas tenga, más de atenúa la intensidad de la linterna. Yo la hice 4 capas) y , tomando la medida del diámetro del casquillo, cortamos un trozo de celofán de forma que sobre  bastante por los lados.







4º Sujetando el trozo de celofán cortado, volvemos a colocar la goma protectora en el casquillo, procurando que quede lo más lisa posible la parte delantera. Todo lo que nos sobra por los lados quedará atrapado por la goma y así no se moverá el celofán de su sitio.







5º Recortamos las puntas que nos sobren y roscamos el casquillo en la linterna.











Listo, ya no tenemos excusa para ir al campo sin un equipo adecuado.





Dificultad: Baja.
Precio: menos de 4 €, sin contar las pilas.
Tiempo: 10 minutos.
Número de personas para el proceso: 1.


Linterna ya montada


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